sábado, 15 de diciembre de 2018

Perdimos el río y lo perdimos todo: Violencia y desplazamiento en el Cañón del río Cauca

 



 








 

 
El cañón del río Cauca inundado tras la contingencia de Hidroituango en 2018




Nos hirieron  el Patrón. Está  quieto, ya no nos habla.   Pero él sigue vivo. aunque lo tienen doblegado, nos escucha, permanece calladito como la culebra dentro de un cajón  que espera una oportunidad para escapar


 

 

 


 El 01 de noviembre de 2018, el Movimiento Ríos vivos y varias de las organizaciones que lo conforman, con el acompañamiento  del Centro Nacional de Memoria Histórica CNMH, Agroarte, que integra la música urbana y la agricultura en las comunas de Medellín; Barulé, Grupo Folclórico; y el Instituto de Estudios Regionales de la Universidad de Antioquia INER, realizaron en el municipio de Ituango  el evento “cañoneros y cañoneras contra el olvido” con muestras artísticas que recordaron las masacres y los desaparecidos en la región desde la década de los 50

El lugar de encuentro fue en el coliseo Jaidukamá donde se albergaban 22 familias que fueron desplazadas de las playas Guayacán, Mote y Sardinas por la emergencia de la hidroeléctrica en abril de 2018

Uno de estos huéspedes del coliseo era Rubén Darío Espinosa. Un cañonero de 30 años. Aparentemente  fuerte pero su mirada es triste, sus ojos tienen el olor del desarraigo. Nació y creció en el sector del Puente de Pescadero “Juan de la Cruz Posada” y desde los 7 años ya se zambullía en el río como un barbudo o una picuda.  Relata con orgullo que el puente es histórico. Su inauguración en 1963 trajo progreso para la región (conectaba varias poblaciones del noroeste antioqueño), pero también con aflicción porque durante los últimos años era prácticamente un camposanto. Los grupos armados asesinaron muchas personas allí. Los mataban, los amarraban y los tiraban al río, o simplemente los tiraban amarrados porque según  ellos “habían unos que no valían un tiro”.



 

 

 

 

El 1 de noviembre de 2002 José de Jesús, hermano de Rubén, apenas con 19 años, trabajaba cerca al Bombillo con los de la carretera haciendo gaviones, que son los muros de piedra con mallas para detener la banca. Al terminar la jornada salió buscando leña para echarla a la volqueta que los llevaría al Valle de Toledo.Lo cogieron y se lo llevaron.



El padre Amado Avendaño y Doña Irma, llegaron al puente para abogar por José pero no los dejaron seguir. Les dijeron que se fueran, que al otro día les daban la razón si lo soltaban o no. La razón al día siguiente fue que ya el joven estaba muerto. No explicaron si lo enterraron o lo tiraron al río. Rubén lo buscó río abajo desde pescadero hasta el chorro de la Guamera y no lo encontró. No había amenazas. Nunca hubo verdad. José de Jesús no regresó más.

 

Según el Observatorio de Memoria y Conflicto del Centro Nacional de Memoria Histórica, desde 1958 han ocurrido 110 masacres y 2.435 personas están desaparecidas en los municipios de la zona de influencia de Hidroituango. 


Rubén ha sido toda su vida pescador y barequero. Lo aprendió de sus padres.  Se reconoce como trashumante y su familia durante décadas estuvo asentándose periódicamente en las playas de la región practicando esta forma de vida.
Trabajaba en el día en el barequeo y en la noche en la pesca, o las dos labores al mismo tiempo.  El río era su patrón, el Patrón Mono,  quien les había dado a su familia  el sustento por generaciones. Nunca les exigió una hoja de vida y no tenían que cumplir con un horario de trabajo. El río era el motor de su cultura.

 




 




Gracias a su oficio y su cercanía con el proyecto Hidroeléctrico Ituango, la de Rubén, es una historia de tragedias y desplazamientos.

 

El 27 de marzo de 2015, fue desalojado de la playa la Arenera del municipio de Toledo a causa del gran proyecto.

La vida mía antes de que llegara La empresa 1 era muy buena, lo teníamos todo. No nos faltaba nada. Teníamos los cambuches en un plan muy bonito que había. Vivíamos donde quisiéramos y nadie nos decía nada, ni siquiera los dueños de las fincas. La Empresa nos desalojó porque ya ese era un predio privado, ahora que compró casi todos los territorios, ya uno no puede ni pisar una piedra porque es de ellos.

 


El río Cauca, aguas arriba de la hidroeléctrica Ituango, sufrió una inundación el 28  abril del 2018 a causa de un derrumbe en un  túnel de desviación de la mega obra. Fauna, flora y el estilo de vida de barequeros y pescadores quedó a cientos de metros de profundidad. El puente de Pescadero quedó completamente bajo las aguas.
 
Estaba en Guayacán. El primer creciente fue el 28 de abril.  Ahí empezó el río a taparnos las balsas por primera vez. Al otro día comenzó a rebajarse y nosotros nos confiamos.  El 3 de mayo volvió a crecer, a crecer y a crecer, nos tapó los ranchos, nos tapó todo y nosotros éramos corriéndonos para arriba dándole campo, dándole campo. De estarle huyendo al agua ya estábamos metidos en una estrechura entre montañas. Al paso que el agua iba subiendo iban cayéndose los barrancos y árboles, hasta que llegó una canoa del DAPARD y del  plan de contingencia de la empresa y nos sacaron.

Rubén asegura nunca fueron alertados de la emergencia. Desde entonces, barequeros y pescadores de las tres playas se encuentran albergados en el coliseo de Ituango. Para finales del 2018, los huéspedes del  complejo deportivo, mantenían la zozobra de ser  desalojados en cualquier momento sin proporcionarles una alternativa para albergarse.

 

 



A nosotros los grupos armados nos desplazaron y nos sacaron del territorio. Es duro y todo pero es más duro ahora porque cuando un grupo armado lo sacaba a usted del territorio usted tenía la esperanza de que las cosas se calmaban y podía volver. Ahora es diferente porque a las playas donde trabajábamos, donde vivíamos, donde compartíamos con los compañeros, ya no podemos volver porque no hay forma. Perdimos el río y lo perdimos todo.

 







 



 

Esta parte del Cañón del Río Cauca quedó irreconocible. La ribera que era referencia de mucha cosa, incluso de las fosas comunes y las masacres, Los impactos socioambientales ocasionados son incalculables


En diálogo con la docente Neyla Castillo Espitia, antropóloga de la Universidad Nacional de Colombia e investigadora del Cañón del río Cauca desde comienzos de la década de los 80, se puede comprender sobre las dinámicas sociales, culturales y ambientales de la región y los daños ocasionados por la represa Hidroeléctrica Ituango.

 

Tratar la desaparición o total transformación de la cultura barequera de la región y la imposibilidad del hallazgo de los cuerpos de los desaparecidos por las masacres de las últimas décadas (especialmente desde la inundación por la emergencia del megaproyecto en el mes de abril), aparentemente no posible, pero ambos dramas se juntan.

 

 

¿Podemos juntar el drama del desplazamiento por la inundación del río y las masacres y desapariciones en la región?
se juntan por dos razones. Una porque ambas tienen como eje el río y las playas; con la inundación del río por la emergencia de abril, los cuerpos enterrados a la orilla del río ya no podrán ser encontrados.
El otro punto, las masacres ocurridas a partir de la creación de la sociedad de Hidroituango a finales de 1997 podrían ser atribuirle a una suerte de preparación del terreno para desplazar a la gente, quedarse con las tierras con el acceso al recurso que es el río.
El desplazamiento de la población ocurre por presiones violentas. Este es un momento que va hasta que empieza el proyecto.
Las grandes masacres como de Orobajo, Barbacoas, Buriticá, tenía directamente que ver con las zonas de la construcción del embalse. Para el momento no había conciencia de lo que estaba ocurriendo.

 

¿Existe relación entre las masacres ocurridas en la región y el proyecto?
 No se puede hablar de que sean operaciones o financiadas u ordenadas por EPM, pero si existen arreglos entre quienes tienen intereses en el proyecto, quienes lo ejecutan, quienes necesitan la zona lo más despejada posible para hacer el proyecto y quienes saben que si uno tiene tierras allí se va a lucrar. Esto tiene la lógica de la delincuencia independientemente de quienes sean los actores (…) Lo que uno tiene que preguntarse es ¿por qué se armó la sociedad que la sancionó y la aprobó?

¿ Podemos decir que en la cultura cañonera desapareció tras la emergencia de abril?
 Este es un llamado que yo justamente vengo haciendo. El gran impacto del proyecto es la muerte de una cultura. No es simplemente la perdida de una actividad económica, que la gente deje de barequear simplemente porque no se puede acceder al río. Ocurre que se está matando la esencia misma, el eje estructural de la cultura del Cañón porque la cultura gira en torno al rio no solamente en lo económico sino en lo simbólico, lo social, los conocimientos. La cultura se basa en una relación simétrica entra la gente del río y la gente de la montaña (…)
Como está hoy, por lo ocurrido tras la emergencia, el sistema está muerto porque todos los referentes simbólicos desaparecieron. No hay nada que lo sustituya.


 ¿Que motivó y por qué fracasó la solicitud para reconocer como patrimonio cultural inmaterial de la nación el barequeo en el Cañón del rio Cauca entre 2012 y 2015?
Vimos que había que se estaba perdiendo una manifestación, la práctica estaba amenazada. La solicitud se hizo para protegerlo de los riesgos que habían.
Fue rechazada por toda la presión que ejercía el proyecto Hidroituango. Aunque la comisión de verificación ratificó punto por punto los términos de la solicitud y recomendó la inclusión, en febrero de 2015 se negó.

 

Para la docente hay una salida para la comunidad cañoneraTiene que ver con la manera de conceptualizar el barequeo. Esta es una actividad de recolección. Es como recoger una cosecha. De hecho, los barequeros dicen que el oro es la cosecha del río. Si el oro es un recurso de recolección, la solución es pensar qué recurso podría sustituir esa función.

Se ha invertido mucho en las comunidades, pero ellos no quieren cambiar y eso ocurre porque no se entiende la lógica productiva y social del barequeo. En mi opinión, el cambio sería posible si surge de examinar las prácticas que ellos tienen, entenderlas y articularlas.

(…) ¿Qué sustituye el oro? La tierra. Que los cañoneros reclamen lo que ha sido suyo siempre y dentro de las alternativas está buscar el espacio no solamente simbólico para barequear para mantener la memoria y que ellos lo vayan dejando y sustituyendo.

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1. Lo hace refiriéndose a EPM


domingo, 11 de junio de 2017

El beso de las hienas: Una perspectiva sobre el abuso sexual en Colombia


Walter.



El 4 de diciembre de 2016 Colombia se estremeció por la noticia del atroz secuestro, violación, tortura y asesinato de Yuliana Andea Samboní, una niña de 7 años que vivía en un barrio de invasión de Bogotá, desplazada de la vereda el Tambo, del municipio de Bolívar, Cauca.
Como Yuliana puede ser Sofía, Samuel, Nicolás, Valentina, Sara, Jerónimo, David, Mariana, Estefanía, Mateo, Tatiana, Juliana, Karina, Sebastián, Andrés, Carolina, Xiomara, Felipe, Natalia, Catalina, Juan José, Julián, Samanta, Angélica, Juan Pablo, Isabella, Emiliano, Cristian, Katherine, Dayana, Daniel, Victoria, Esteban, Manuel, Jonatan, Luciana, Alejandro, Simón, Andrea, Juanita, Melisa, Miguel Ángel (…) Solo nombres, pero puede ser el de un nieto, un hijo, un sobrino, un hermanito, o un  niño que justo ahora está expuesto a que un adulto invada su sexualidad causándole lesiones físicas y emocionales de por vida.
El fenómeno del abuso sexual a menores es como una olla a presión que en algún momento iba a estallar y lo hizo con el caso de Yuliana. Ahora se habla más de algo que la sociedad sabe desde hace mucho tiempo


-En Colombia han están creciendo los casos de abusadores de menores- dicen muchos.
José Andrés Oliveros Fiscal Seccional adscrito al CAIVAS (Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual) en dialogo informal en la sede de la Institución, ubicada en el sector de San Diego, considera que no han aumentado. Según su percepción: siempre ha existido este flagelo en similares proporciones, sino que, con la implementación de los mecanismos de atención, de investigación y judicialización como con las campañas de prevención locales y nacionales, las personas cada vez más se enteran de los mecanismos diseñados por el Estado. Agrega que dichas campañas van dirigidas a que la gente tenga conciencia de que el abuso sexual es un hecho que afecta la dignidad de niños y adolescentes y de concientizar a los adultos en que no deben irrumpir en la formación sexual de los menores y afectar su salud física, sicológica, mental y social.


Según un informe del Instituto de Medicina Legal denominado: Exámenes médico legales por presunto delito sexual. Colombia, 2015, La violencia sexual viene en aumento desde el año 2013, el aumento en el número de casos puede tratarse de un incremento en las denuncias mas no en los casos sucedidos y verse influenciado por la percepción de las víctimas a un acceso a la justicia más eficaz y a la implementación de modelos de atención más accesibles
Actualmente hay más denuncias, el tema se visibiliza más. Es positivo para una sociedad que hable más del tema puesto que Según Barney y Céspedes en su artículo: Abuso sexual infantil de la revista del Colegio Colombiano del Administrador Público, Año 5 módulo 3, “El abuso sexual constituye una de las principales causas de maltrato infantil, que, por sus implicaciones sobre la dignidad de la persona, la genealogía familiar, los efectos morales, sociales y psicológicos merecen un estudio aparte”

¿Quién empieza? La historia de Walter

Don Matías, Antioquia. Un municipio ubicado a 50 kilómetros del norte de Medellín. Una localidad de temperatura de 19° C. Su actividad económica se basa en la agricultura, la ganadería lechera, pero es eminentemente textil gracias a las cerca de 100 fábricas de confecciones que allí funcionan.
Vuelvo a la población después de un año. Llueve, como todas las veces que he visitado el lugar. Aun así, hace un frío benévolo, soportable.14 ó 15 grados.  Mientras espero en el parque, con paraguas en mano, observo la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, contemplo las dos torres y su estructura neogótica, bella como es característica de las iglesias principales de los pueblos antioqueños.
Se acerca Walter. Es joven muy delgado, de apariencia es débil y sus pies se bambolean tenuemente siempre al caminar. Un chico que desde pequeño fue tranquilo, silencioso y reducido a su grupo de amigos. Sin embargo, ahora su carácter fuerte y un poco hostil habla un idioma diferente al de su cuerpo


En septiembre de 2003, Walter tenía 15 años, su inclinación sexual a esas alturas ya estaba definida. Para él y para las personas a su alrededor era evidente que era homosexual. Cursaba su último año de colegio.  Por esos días se iba a realizar las pruebas del ICFES. Su grupo tenía la opción de presentar el examen en Medellín, Santa Rosa de Osos o Yarumal.  La tercera sería la mejor decisión para los muchachos que querían disfrutar el ambiente de Yarumal, un pueblo ubicado 73 kilómetros más al norte, hacia la costa atlántica y poderse quedar en el sitio para la doble jornada académica.
 Para Walter había un interés particular en viajar a Yarumal: encontrarse con alguien a quien no veía hacía un tiempo y de quien solo sabía que estaba allí. Fue un reencuentro fallido pues la otra persona manifestó que ni recordaba quien era.
La noche del sábado 6 de septiembre, luego de la primera jornada académica y de disfrutar de la noche de la denominada calle del pecado en Yarumal, Walter se despidió de sus compañeros. Era cerca de la una de la mañana, las discotecas del lugar pronto cerrarían sus puertas, pero él ya estaba extenuado, se dirigía hacia el hotel, caminó unos metros, se encontró el cruce de tres calles y al momento un par de manos amarraron las suyas, otras dos le taparon la boca, fue subido a un carro, le quitaron las gafas y luego le vendaron los ojos.  Todo estaba pasando demasiado rápido, La zozobra le impidió mantener la noción del tiempo, aunque podía darse cuenta en el trayecto que el auto recorría una carretera destapada por el movimiento brusco del carro.
Al llegar al sitio dispuesto por aquellas personas, seguramente una vereda de la población, se dio cuenta que el frío era más fuerte, gélido, pero este era más un viaje al infierno. Fue amarrado también de los pies y fue cargado hasta una cama o un colchón sobre el suelo. Era imposible adivinarlo.

Walter siempre ha sido un hombre de problemas visuales. Se le ven rojizos y lastimados. A causa de unos queratoconos, diagnosticados desde los diez años, tiene cuatro trasplantes de córnea y sin sus lentes rígidos es poco lo que sus ojos pueden divisar. No obstante, tiene en sus otros sentidos la compensación a su deficiencia.

En la empresa de confecciones donde es la mano derecha, tiene la capacidad de detectar cuando una aguja está despuntada solo con el sonido al caer sobre la prenda.  Ninguno de los otros empleados puede darse cuenta de ese detalle.
El desarrollo de su sentido del olfato también es singular. Luego de un año sin visitarlo en Don Matías, ambos queremos un fuerte abrazo, caluroso, afectivo. Se queda oliendo el olor de mi suéter, se aleja, me mira como quien ve a un despreciable fantasma conocido.

- ¿Qué perfume usas?
- 300 km/h. ¿porqué?
- Es el olor de unos de ellos.  El primero de ellos-  Me pidió que rociara un poco de una de sus lociones en mi buso.

Fue así como me contó la manera que reconocía a la perfección la colonia que cada uno de ellos usaba el día que fue violado.


Lo sujetaron boca abajo con las manos y los pies separados. Al instante empezó el carnaval del manoseo sobre su piel y el diálogo perverso entre ellos. A estas alturas ya Walter reconocía la voz de tres hombres que se reían y se alentaban entre sí.

-          ¿Quién empieza? -  Parecía un juego de niños porque aparentemente se disputaban el orden en que cada uno ultrajaría su cuerpo.
El primero de ellos lo violó de una forma violenta y repulsiva. El dolor fue indescriptible de tal manera que Walter perdió el conocimiento por un Tiempo indeterminado

Ese primer hombre era velludo porque lo sentía en la espalda y lo sentía barbado cuando le pasaba los vellos por su cuello. Cuando éste terminó no paraba decir soezmente que eso era lo mejor.

Llegó el turno del segundo, quien disfrutaba con tocar y besarlo analmente. También era barbado, mas no velludo. Era más pesado que el anterior y constantemente les pedía a sus compañeros que le soltaran las manos al muchacho para que lo pudiera tocar. No accedieron. Finalmente lo penetró y terminó su parte.

Pasado un lapso de tiempo indescifrable, se acercó el tercer hombre al que Walter le pudo distinguir unas manos grandes, por supuesto su olor y que en su lenguaje empleaba términos que usan los policías como patrullar o usar códigos números que sus secuaces podían entender,
Llegó su momento, esperó pacientemente porque así es como le gustaba a él, cuando ya estaba abierto.  Hizo su parte.


Casi siempre nos comunicamos por WhatsApp y pueden pasar semanas sin que hablemos. 
Había ocurrido algo que él tenía necesidad de contarme. Había llegado un policía la fábrica de confecciones a dar varios consejos de seguridad y convivencia. Su voz era idéntica uno de ellos y además se daba cuenta que éste también lo observaba como si lo hubiera reconocido.
 Después de aquella ocasión, lo vio de nuevo en un supermercado cerca del parque.  Contemplaba al policía sin que este se pudiera percatar, a unos cuantos metros podía escuchar su voz. Era inevitable relacionarlo con el tercer hombre que lo había violado hace más de diez años y que adicionalmente hablaba con los términos con los que los policías lo hacen.


Solo le descubrieron la boca unas cuantas veces para darle agua con la amenaza de que si gritaba lo matarían. No le dieron comida, en cambio le inyectaban suero. Todo estaba meticulosamente preparado, tenían experiencia, no había espacio para la improvisación. Según la manera como todo se desenvolvía, seguramente Walter no era la primera de las víctimas

 Pasó una eternidad. Talvez ya había amanecido, el canto de los pájaros lo avisaba. 

 Ahora estaba solo con el segundo de ellos, quien lo desató por ese interés   de ser acariciado. Walter reaccionó a los golpes por lo que el tipo le sujetó las manos y abusó de él una vez más hasta que regresaron los secuaces a continuar con la diversión.

 El dolor y la ansiedad se perpetuaron en la mente de Walter hasta que, según el silencio del ambiente, había vuelto a anochecer. El juego terminaba, por última vez, quitaron la mordaza de su boca y le dieron a tomar lo que pudo ser una píldora. Todo el mundo dentro de su cabeza comenzó a girar y un sueño extraño lo invadió hasta perder la conciencia completamente. Al despertar, estaba en un portero de la troncal a la entrada a Yarumal.
 Hoy su familia y conocidos saben que durante esos días Walter evadió a su último día pruebas escolares porque se quiso entretener en otras cosas propias de los jóvenes.  Solo yo conozco su desgarrador y casi inverosímil secreto.

Después de lo que le sucedió, su carácter se tornó a intolerante y precavido. Desde entonces, cada persona que se acerca puede significar que le quiere hacer daño.


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Gracias a los  medios de comunicación, ahora esta clase de maltrato a los niños es tema obligado en los comedores de los hogares colombianos. No obstante, la deliberación enfatiza en el castigo a quienes cometen estos actos viles y perversos. Frente a tal maldad, el común de las personas coincide en que debe considerarse endurecer las penas. Es decir, que debe implementarse la pena capital o la pena de muerte para esta clase de delitos.


A este respecto, Nicolás Molina Atehortúa, Juez 16 penal del Circuito de Medellín, en conversación en su despacho expresó que “El país no está preparado para una cadena perpetua o la pena de muerte. Colombia no tiene una política criminal, es decir, unos parámetros que nos permitan enfrentar los hechos nuevos con moderación y con ajuste e infortunadamente   muchos políticos hacen populismo con situaciones coyunturales y utilizan esto como fortín político para abusar de la emocionalidad de la gente y los incultos del momento. Cuando se conoce un hecho tan dramático, absurdo y aberrante como este, esos políticos empiezan a hacer campaña publicitaria manejando esto como si fuera una empresa de imagen diciendo que ellos van a defender a esas personas que en un momento dado son más vulnerables pero la finalidad que los mueve no es el progreso de la sociedad o la protección sino el hecho de ganar adeptos”.

En ese sentido, en 2013, La organización humanitaria Amnistía Internacional, en su informe 'Not Making Us Safer' recalcó que no hay evidencia de que con la pena de muerte disminuya lo comisión de delitos graves en un país. Esto supone que una persona propensa a cometer una violación a un niño no necesariamente va a detenerse por la persuasión de unas penas más drásticas.
En 2011 fue hundido en el Congreso colombiano el proyecto de referendo de la senadora Gilma Jiménez (QEPD) de prisión perpetua para abusadores de menores de edad, tomada por muchos como una iniciativa populista.
Jeferson Bonguera, Abogado de la Universidad de Antioquia, ex asesor legislativo en la segunda vicepresidencia de la cámara y ex candidato a la cámara, opinó en diálogo telefónico que considera que Gilma Jiménez  creía que esa era la solución para el tema del abuso de menores, pero que después se dio cuenta que eso también daba votos. Parecía, según él, que ella no había leído ningún libro de derecho penal y que no conocía la doctrina moderna. “Los sistemas judiciales del mundo demuestran en que los países donde se suben las penas, aumentan el delito. No he escuchado de la primera investigación que diga lo contrario”, asegura.
La falta de preparación del país para tomar esta iniciativa como solución, es en primer lugar lo que se denomina error judicial pues existen casos de condenados en que se determinó luego que eran inocentes y, en segunda instancia, que no existe una graduación de las conductas en los delitos sexuales como para que un juez tenga la capacidad de decidir cuándo imponer cadena perpetua o pena de muerte.

Sin embargo, la indignación de los ciudadanos es justificada.   El 22 abril de 2017, Sarita Salazar, una menor de 3 años murió en Ibagué, Tolima, abusada sexualmente y torturada. Un caso que conmocionó nuevamente al país. No deja de ser doloroso, pero para el Juez Molina, en Colombia se utiliza mucho ese apasionamiento público, que es alimentado por los medios y es muy peligroso porque se llega a fundamentalismos dañinos que se busca evitar.


El fenómeno es de poner cuidado. En diálogo con RCN Radio, Cristina Plazas, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), reveló que, durante los primeros cuatro meses de 2017, esta entidad recibió entre 2300 y 2500 denuncias de abuso sexual a menores   en el país. Cifras escalofriantes.

En el informe de medicina legal sobre exámenes médico legales por presunto delito sexual en 2015, se expone que hubo un total de 22155 de valoraciones de la cuales 10579 fueron a menores de edad.


Rango de edad
Hombre
Mujer
Total

0-4

597

2011

2608

5-9

1269

4162

5431

10-14

954

7648

8602

15-18

245

2295

2540

Total



10579





·         Del total de valoraciones a todos los rangos de edad, el 75.11% (16641) corresponde a la población entre 0 y 14 años
·         Las mujeres de 10 a 14 años tienen mayor riesgo de sufrir un abuso o ataque sexual. (40.52%)
Tales estadísticas, hacen evidente la necesidad de poner atención especial a la familia desde la interinstitucionalidad y todos los estamentos de la sociedad.


El abuso no es un cuento

Estando en el vientre de su madre, solo a los cuatro meses dio su primera y dócil patadita. Así ha sido su vida. Siempre muy tímida.

En 1999 Liliana Tenía cinco años. Lo recuerda como un sueño, una pesadilla, como una película muy antigua. Hay apartes de esa obra que no de ficción que las recuerda a la perfección, como si hubiese pasado solo un día.

Su familia vivía en Envigado, cerda de la frontera con Medellín, a la altura de la Avenida el Poblado. Sus padres trabajaban, pero no ganaban lo suficiente para costear una niñera para ella y sus hermanas. En cambio, Olivia, la mejor amiga de la mamá, quien era como una tía para Liliana, era ama de casa y se encargaba de cuidar junto con su hija, a Liliana y la hermana Menor.

La escena inolvidable es aquella cuando Daniel, el esposo de Olivia, estando solos en casa la llevó a la habitación.  Era un hombre bajito, fornido, de bigote. de entre 30 y 40 años. Según él, tenían algo de que hablar. Lo que él le decía eran susurros casi inaudibles. Seguidamente, la tomó de la mano y se la puso dentro de la bragueta. Liliana no conocía nada de cómo era el cuerpo de un hombre. Su percepción era la de tocar algo blando como un peluche que cambia de textura hasta convertiste en un rígido gusano. Estaba enseñada a hacer caso a los adultos por lo que lo que pasaba era aceptable y debía ser guardado el secreto.  Este acto se repitió hasta cuando ella tuvo conciencia de que aquello estaba mal.





Cuando los padres pudieron contratar empleada doméstica, las visitas donde la tía se redujeron. Terminaron definitivamente los abusos. Ya Liliana tenía alrededor de 9 años.

Ahora ella es una joven de 21 años, su belleza e inteligencia son opacadas por su timidez. Tiene un cabello negro lozano y unos ojos pequeños y esquivos. Habla poco en clase. Ella era muy tímida, siempre lo ha sido. Le daba pena hablarles a las personas.  Ahora habla lo estrictamente necesario. Su testimonio llegó a mi cuando conoció que yo estaba investigando sobre el tema.


¿Por qué callar? Como en la mayoría de los casos, por el sentimiento de culpa. Aquí el victimario se ocupó de sembrar eso en su prisionera emocional. Liliana además fue enmudecida por el temor de que se destruyera el hogar de su tía, pues Daniel era jefe y pilar de la familia, sumado a que entonces las campañas que ahora se desarrollan, eran escasos.

En 2007, cuando cursaba séptimo grado, una campaña oficial llegó su colegio invitando a los estudiantes a escribir hechos ficticios o reales ocurridos a conocidos o familiares. El relato de Liliana era un cuento sobre una amiga llamada Josefina que era la historia de su propio abuso. Su profesora Mariana, esa mujer menudita, pelirroja, gordita, de ojos diminutos y demasiado amble, detectó lo que ocultaba la historia. En medio de lágrimas se descubrió la verdad. La familia se enteró y en efecto la tía Oliva se separó.

No soy el único que conoce su secreto porque en algún momento, en un desespero por ser comprendida pues el solo hecho de no ser violada no la hacía menos víctima. Necesitaba la lástima y contó en cada escenario, a quien pudiera apoyarla pues no por pasarle menos fue menos lesionada en los aspectos de su ser.

Liliana es heterosexual, pero parte de las cicatrices de aquella experiencia es que las relaciones interpersonales, especialmente con los hombres, siempre fue traumática. No ha podido tener una vida social completamente sana, y en su corazón no cabe el perdón.
Está interesada en conocer el paradero de Daniel. Sabe que vive solo, en Rionegro, pero únicamente está interesada en cerciorarse de que no le hizo lo mismo a nadie más.
 Se arrepiente de no haberlo denunciado por el solo hecho de pensar que el haya tenido la libertad de abusar de otras niñas.

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Descubrir las causas de un fenómeno que ha afecta la humanidad desde la antigüedad, es complejo, pero se pueden explorar algunas de sus consecuencias y tratar de comprender el problema
Hay condiciones socioeconómicas que pueden favorecer que esto se presente. Tipologías familiares y vivir bajo un entorno de violencia o de abandono son sin duda factores en común.
En cuanto a las secuelas emocionales de un abuso sexual en un niño, Andrés Herrera, psicoanalista, en una charla en su consultorio, expuso que pueden ser muchas consecuencias, pero es relativo a cada caso y no todo lo que se piensa que es abuso sexual tiene el efecto para un sujeto. Adicionalmente “la experiencia de un abuso trae secuelas de un trauma. Los seres humanos somos seres de historia. En efecto, durante el tiempo que vivimos y nos estructuramos como personas se producen acontecimientos que marcan en mayor o menor medida.
Como trauma el abuso sexual tiene efectos a nivel corporal, en la relación con el otro, y en todas las esferas vitales del ser humano”, expresa.

Las marcas del abuso pueden ser huellas que duren para toda la vida: fobias, miedos, ansiedades, pesadillas, enuresis y encopresis, (no controlar los esfínteres), son típicos en los casos de abuso, seducción o acto perverso prematuro, sin olvidarse de la afectación en la vida sexual adulta.

Con respecto a ello, se puede buscar una relación entre el abuso sexual en un niño varón con su posible orientación homosexual. Herrera afirma que no es algo absolutamente determinante. No hay certeza o garantía que un niño violado oriente su vida de manera homosexual, pero a partir de diversos casos, encontrar una tendencia. Por otro lado, considera que “en ese niño, talvez ya había algo constitucionalmente, es decir, algo adquirido al nacer o genético. Lo cierto es que nada de lo que hay en nosotros que es constitucional se va a desarrollar sin ciertas experiencias adquiridas. Seguramente en muchas personas un abuso puede hacer corto circuito en la vida sexual y producir una orientación sin decir que esto sea algo negativo pues es una elección del sujeto.
Las experiencias sexuales infantiles son vitales para el desarrollo de la sexualidad adulta”.




La casa abandonada
Javier con solo 10 años ya tenía que trabajar.
 En 1974, muchos de los barrios de Medellín estaban a medio construir, las casas eran espaciosas y separadas entre sí. Las familias eran como las del campo, un tanto numerosas Así era la de Javier quien nació en un hogar con seis hijos, conformado por un padre ausente, castigador, maltratador y con una madre fuerte pero sometida.
Él y sus dos hermanos mayores (los otros estaban muy pequeños) cargaban costales llenos de ropa desde el Batallón Girardot de Villa Hermosa una o dos veces por semana. Su madre recibía camuflados, uniformes, medias, sábanas y tendidos de cama de los soldados del batallón. El amplio solar de la casa, adecuado con cabuyas y alambres, se vestía constantemente de verde militar.
El padre era un tirano que no comprendía el sentido de cuidar y apoyar a sus hijos. Un año después, Javier y sus dos hermanos, ya no vivían en casa. El jefe del hogar les cerró las puertas por ser desobedientes o porque no querían ir a la reunión de los testigos de Jehová.
Más adelante, Javier comenzó a trabajar en la Lonchería Doris, un restaurante del sector de San Antonio del centro de la ciudad. Tenían toda clase de oficios, fregar platos, lavar pisos, llevar carretas llenas de cerveza a las discotecas de Junín y llevar los domicilios a los hoteles de la carrera Bolívar y la Avenida Oriental; lugares donde varias veces algunos señores intentaron tomarlo a la fuerza o lo obligaban a tocarles los genitales para pagarles la comida.  A él el abuso le acechaba por diferentes caminos.
Javier tiene poco más de 50 años. De escaso cabello, teñido de blanco, es de manos ajadas, estatura mediana y un tiene un aspecto frágil. No obstante, es un hombre vigoroso, pujante y   dispuesto a defenderse, inclusive a los golpes. Es claramente homosexual pero no lo atribuye a lo que sucedió. Talvez algo tuvo que ver.
Hace más de quince años nos conocemos por lo que no fue difícil, en medio de la música y con unos tragos de ron, develara que a los 11 años fue violado por varios desconocidos.
Muchas noches Javier subía a pie desde el centro hasta el barrio Versalles de Manrique Oriental a la espera de que la mamá le abriera con sigilo la puerta de la casa o por lo menos para dormir en la acera.
Una de esas ocasiones, pasada la media noche, subiendo por la calle 66, larga y oscura, rumbo a su casa se acercó a una casa nunca terminada, destechada y sin ventanas Una auténtica guarida. Las luces de la calle funcionaban parcialmente, al pasar por la casa abandonada, notó que había un hombre   en la entrada, repentinamente otro apareció del otro lado de la calle y entre los dos lo forzaron a entrar hasta el fondo de la tétrica edificación donde había un tercer hombre que se limitó a observarlo todo.
Se percibía el halo a humedad mezclado con el olor a suciedad, licor y drogas que expedían los delincuentes que se sabía, no eran de por allá.
El chico de 11 años forcejeo como un adulto por lo que los sujetos los amarraron y le pusieron un trapo harapiento en la boca.
Los cuartos de la casa, o la división de ellos, estaban al costado derecho y al fondo un patio, también grande y con un pequeño platanar.

Dos de ellos los llevaron a la última habitación y el campanero se quedó fumando marihuana en la puerta. Uno de ellos tenía un cuchillo como de 12 centímetros envuelto en cinta como para emular el mango, lo ataron con una cuerda de luz, en la repulsa, Javier recibió una herida en la cadera, cicatriz que una conserva, y otra en la muñeca derecha, que se desapareció. Lo violaron. El beso de las hienas.
La fatídica experiencia se tornó dura e interminable.
 En ese cuarto había una cama hecha de adobes y unas tablas. En el transcurso del abuso, Javier se desató y tomo una de las tablas con las puntas expuestas, los golpeó, se pudo escapar de los dos primeros y luego del guarda de la puerta que estaba desprevenido, talvez por efectos de la marihuana.

Al llegar a la casa, su madre lo dejó entrar cautelosamente, la casa estaba totalmente oscura pero aún más lo estaba el alma de Javier. No podía bañarse porque el jefe del hogar podía enterarse de su presencia por lo que se recostó empapado de sangre y lágrimas. El dolor fue su somnífero.

Desde el momento que abrió los ojos solo un pensamiento movía sus actos: el odio. Consiguió con Silvia, una vecina, cambiar un cuchillo por una de las gallinas de la mamá. Todas las noches procuraba la venganza acercándose a la casa abandonada con el cuchillo en el bolsillo de atrás. Al domingo, cuando ya había transcurrido casi una semana, llegó al lugar donde escasamente se podían ver las sombras de los sujetos. Sabía que eran ellos porque reconoció perfectamente sus voces. Les habló y ellos fingieron desconocer quién era el pequeño.
-          Ustedes saben quién soy. ¿O se les olvidó lo que me hicieron? Vengo porque me gustó y quiero volverlo a hacer.
Todo estaba a pedir de boca para los vagabundos. Se pusieron en posición, como con las funciones preestablecidas, el mismo hombre se quedó de vigilante y los otros se adentraron más en la oscuridad con el niño. Ya justo al momento, había una condición: él quería marihuana. Cuando se dispusieron a cumplir con el deseo del niño, absolutamente desinhibidos, Javier tomó el cuchillo y apuñaló dos veces en el cuello a uno y hundió con rabia dos veces el arma en el vientre del otro. El tercero huyó, se vio en desventaja porque a Javier la sed de justica y un puñal   lo convirtieron en un hombre más fuerte y grande que sus propios victimarios.

Su madre lo recibió, como siempre, pero esta vez se dio cuenta que estaba   rociado de algo que no era lluvia escarlata. Ella se enteró de lo que había sucedido con su hijo días atrás y lo que él acababa de cometer. Solo ella y yo conocemos ese desgarrador y casi inverosímil secreto.
Se rumoró luego en el barrio que hallaron el cadáver de un indigente en la casa abandonada pero no fue necesario corroborar el murmullo.


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 Desde la psicología y el psicoanálisis se encuentra una perspectiva que es pertinente revisar.
El psicólogo Javier Villa Machado, quien tiene una maestría en ciencias sociales de la Universidad de Antioquia y quien tiene práctica en piscología jurídica en el Instituto de medicina legal como de docente desde los años 80 de psicología criminal y jurídica, relata cómo desde el año 2006 con la entrada del sistema penal acusatorio, ha aumentado su vasta experiencia ya que los psicólogos son requeridos para sustentar las acusaciones de abuso sexual contra niños y adolescentes. Los psicólogos aportan a la administración de justicia con elementos propios de la psicología para ayudar al juez a valorar la credibilidad del relato.
La presencia de un psicólogo es vital ya que son hechos que generalmente ocurren en la intimidad y muchas veces no se encuentran pruebas físicas que revelen el acontecimiento y en gran medida se sostienen en la narración del niño.
Esta clase de sucesos no es expuesta por los niños. No lo cuentan o lo hacen tardíamente como se nota en las historias de Walter, y Javier. (Javier le cuenta a su madre, pero ambos guardaron el secreto).
La explicación se encuentra en la culpa y el temor al reproche implícito. Se evidencia con lo que le dice Liliana.

Por otro lado, está la amenaza del victimario.
-          Si cuentas te van a regañar.
-          Si cuentas no te van a creer
-          Si cuentas te haré daño.
El silencio es más claro en los casos en los que el victimario es del entorno del niño, entre otras razones porque se puede poner en riesgo la estabilidad familiar y hay un silencio cómplice hasta de los mismos adultos.
En el caso del abuso infantil, cuenta Villa Machado, la entrevista se convierte en una mezcla de ciencia y arte.
Existen también varias herramientas que ayudan en la detección y diagnóstico de un caso de abuso sexual infantil además de las preguntas: el juego y el dibujo. Con ellos muchas veces el niño pone en evidencia lo que no verbaliza, con lo que dibujan y pintan hacen lo que viven con el otro, representan su realidad.

En el asunto del abuso infantil, para Andrés Herrera, el psicoanálisis revoluciona la cultura a pesar de ser una ciencia nueva por el valor que se le da a la palabra. “Gracias al psicoanálisis se habló en un primer momento de la sexualidad infantil. Eso generó revuelo y escándalo. Freud fue condenado por eso (…) No sabemos si la pena de muerte o la cadena perpetua sea medidas apropiadas, pero sí que esos hechos recientes son como fantasmas que se despiertan en la sociedad ante actos tan viles. La sociedad desde distintos puntos está llamada a reunirse y conversar, Lo que la psicología contemporánea denomina como comité de ética, a deliberar sobre esos temas y a hacer debate público, valerse de medios de comunicación para escuchar distintas posiciones, hablar con médicos, psicólogos, psicoanalistas, abogados, psiquiatras, padres de familia etc., para darle voz a los asuntos que por mucho tiempo han estado reprimidos”, puntualiza.


Que se hable del problema, así sea desde ignorancia, es beneficioso para nuestra sociedad, pero reconociendo que la responsabilidad no es solamente de los violadores, sino hablando de sí mismos y desarrollando una cultura de prevención y solidaridad inclusive con los victimarios. Al fin de cuentas ellos también son seres humanos, y nuestros hermanos.


viernes, 2 de diciembre de 2016

Teatrocracia: un buen espectáculo es posible



Es ineludible tener que reconocer que la dinámica política actual está mudando considerablemente en gran medida  por el advenimiento de la nueva era digital.
Los análisis de los recientes hechos electorales en el mundo que contradijeron las encuestas, reflejan un descontento frente a la política tradicional pero se han convertido en el resultado de una excelente utilización de los medios para manipular a través del lenguaje.
 A lo largo del semestre me propuse hacer un seguimiento de las posturas de los ciudadanos, especialmente en facebook, sobre el plebiscito y posteriormente las negociaciones con los representantes del NO y lo denominado el post acuerdo.
Se puede llegar a un análisis que resulta no de posiciones personales sino de lo encontrado  a medida  de lo que en el país se ha ido  desarrollando.




El 5 de octubre  Juan Carlos Vélez, entonces director de la campaña del NO, reveló  al diario La República, la estrategia:
“Descubrimos el poder viral de las redes sociales. Por ejemplo, en una visita a Apartadó, Antioquia, un concejal me pasó una imagen de Santos y ‘Timochenko’ con un mensaje de por qué se le iba a dar dinero a los guerrilleros si el país estaba en la olla. Yo la publiqué en mi Facebook y al sábado pasado tenía 130.000 compartidos con  un alcance de seis millones de personas.
Hicimos una etapa inicial de reactivar toda la estructura del Centro Democrático en las regiones repartiendo volantes en las ciudades. Unos estrategas de Panamá y Brasil nos dijeron que la estrategia  era dejar de explicar los acuerdos para centrar el mensaje en la indignación. En emisoras de estratos medios y altos nos basamos en la no impunidad, la elegibilidad y la reforma tributaria, mientras en las emisoras de estratos bajos nos enfocamos en subsidios. En cuanto al segmento en cada región utilizamos sus respectivos acentos.  En la Costa individualizamos  el mensaje de que nos íbamos a convertir en Venezuela.  Y aquí el No ganó sin pagar un peso. En ocho municipios del Cauca pasamos propaganda  por radio la noche del sábado centrada en víctimas”.






 Causó sorpresa   en el país el resultado pero  por los los intereses económicos y las ambiciones políticas, a la luz  la luz de lo ideado por el Centro Democrático, no era tan impensable ese desenlace. Recurrir a un sentimiento de indignación y a una estrategia de comunicación realmente poco innovadora  pero contundente en este  sentido  se apega fielmente a lo  citado  por Castells de  Lakoof “ sostiene , apoyándose en estudios electorales que la mayoría de la gente no vota por sus interés , sino en función de su identidad. Los ciudadanos votan ´según su identidad, sobre la base de quiénes son, de qué valores tienen y a quién y a qué  admiran´. Los estereotipos culturales  y morales son los que más directamente enmarcan  el voto por afinidad o por rechazo”1




Al indicar que fue una estrategia poco innovadora se hace  referencia a un modelo de propaganda política exitoso de  la Alemania Nazi entre 1933 y 1945 en la que se emplearon los medios de comunicación de entonces.  Armando López Upegui, magíster en ciencias políticas e historiador, menciona que Paul Joseph Goebbels ministro para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich  descubrió que el manejo de la propaganda había que hacerlo utilizando pequeñas afirmaciones que no implicaran profunda reflexión, afirmaciones que sin ser propiamente verdaderas, pasando de  boca en boca, adquirían  un carácter de verdad.
Entonces, el medio de comunicación predominante era la radio actualmente con las televisión y los medio digitales la capacidad de penetración es enorme y,como le he mencionado anteriormente,hay un sistema de lenguajes y comunicación de la política aparentemente ha retrocedido de tal manera que hace ver que el sistema democrático, se vea ahora desprovisto de tal profundidad, en parte, gracias a la mediatización de la política. Ya no es el mundo de los políticos aquel lleno de discursos elaborados sobre economía y sociedad sino que parecen un capítulo más del show de turno. o la alocución del líder que se autoproclama como ese padre  castigador pero que busca el bien de sus hijos desamparados.




Sin duda alguna, caso del Brexit, el NO de Colombia y el de Trump, son hechos que comparten similitudes. En mayor proporción, la ciudadanía no es crítica y analítica, Máximo si viene  envuelto en un medio que no le exige precisamente detenerse a reflexionar y si esa verdad disfrazada es emitida por quien es considerado como ese padre estricto.


López Upegui considera que estos son signos de los tiempos y la demostración de una sociedad desprovista de cierta madurez política. Se puede aseverar que el modelo de democracia contemporáneo es parecido a lo que Platón llamara Teatrocracia. “El político debe también ser actor, pero nunca debe ser sólo un actor político. La sociedad mediática convirtió la política en espectáculo. Lo que era accesorio, ahora es lo fundamental. Vivimos en una teatrocracia. La política como tragedia, drama o comedia. El pueblo aplaude cada acto; y cuando cae el telón, todo queda oscuro” 2


 Sin embargo, esta vez no me quedaré en enunciar el problema. Trataré de encontrar explicaciones a tal fenómeno y  por supuesto, alguna salida.


 Héctor Abad Faciolince publicó en El Espectador, dos días después del plebiscito, una columna muy esclarecedora frente al tema. Allí enuncia que la razón por la que haya un fenómeno mundial en el que predomina lo superficial:
“ En Colombia, como en el mundo entero, la lucha democrática se juega entre una clase política vieja y cansada (bastante sensata, tan corrupta como siempre y desprestigiada por decenios de feroz crítica nuestra, de los “intelectuales”) contra otra clase política menos sensata, más corrupta que la tradicional, pero cargada de eslóganes y payasadas populistas. El populismo, la demagogia vulgar, ha arrasado en todo el mundo. Berlusconi fue el prólogo, porque en Italia son los magos del “trending topic” y se inventan todo antes. Vinieron Chávez, Putin, Uribe, Ortega. ¿Vendrán Trump y Le Pen? Quizá. Todos son demagogos perfectos, cleptócratas que denuncian a la vieja cleptocracia”.3



 Frente a un diagnóstico desalentador ante al futuro de la política y por ende, de toda la sociedad, ¿Hay alguna salida?.
Hay un concepto poco estudiado a nivel mundial pero  desarrollada mayormente  España:La tecnopolítica.
Personalmente, encontrarse en estos tiempos frente a los hechos mencionados  a quienes están  llevando la política por un camino completamente diferente, equivale a un bálsamo.
 Antoni Gutiérrez-Rubí, asesor de comunicación, consultor político y escritor, expone la manera como el partido político  español Podemos, y otros ejemplos en el mundo, utilizan plataformas tecnológicas para crear audiencias, invitar a debatir, conversar y finalmente,decidir.
Cabe mencionar que el término tecnopolítica hace énfasis en explicar que es una nueva forma, y exitosa por cierto, de hacer política puesto que es mucho más visible para los ciudadanos que cada vez  quieren tener más opciones de incidir en sus propios pueblos.
En palabras de Gutiérrez-Rubí  «una de las claves de por qué la tecnopolítica puede ser un factor de renovación política extraordinaria no radica sólo en la potencia tecnológica para hacer posible y más fácil la participación y la deliberación a gran escala, sino por la capacidad de reconvertir a los militantes, simpatizantes o votantes en activistas».
En este espacio denominado tecnopolítica  está claro que la opinión pública es donde reposa el poder y el control.
Como lo expresa el periodista Ignacio Escolar a quien Gutiérrez -Rubí le pidió que realizara el prólogo de su libro llamado de la misma manera Tecnopolítica, se enfatiza en la manera como la política es atravesada por el advenimiento de la nuevas tecnologías y “ nos sorprenderán en los próximos años están revolucionando para siempre la manera de relacionarnos, de organizarnos, de movilizarnos, de gobernarnos, de informarnos y de manipularnos. Y la política, en cierto modo, es una mezcla de todas esas cosas”.




En conclusión, gracias a las plataformas digitales, no se puede evitar que las decisiones que afecten  todo el país sea lo más parecido a una obra de teatro. las mismas herramientas o plataformas que se usan para desinformar y engañar pueden emplearse para crear  formas diferentes  para que la misma sociedad construya  y decida. Podrá ser un factor de renovación política   que podrá equivaler  a que los asistentes sean parte del mismo show.


1 http://www.lanacion.cl/noticias/site/artic/20051003/pags/20051003193001.html

2 http://www.diariolibre.com/opinion/la-teatrocracia-2-DODL356317
3.http://www.elespectador.com/opinion/explicar-el-fracaso-el-analisis-de-hector-abad-sobre-el-articulo-658417
4 http://www.gutierrez-rubi.es/tecnopolitica/